martes, 29 de junio de 2010

Unidad Nª2.
Psicología 2ª
Prof. Cavallo, Sabrina.
Tema: Las representaciones, materia prima del aparato psíquico.

La capacidad de representación es propia del ser humano, consiste en poder tener en la mente la imagen de una cosa o concepto aunque los mismos estén ausentes.

Por ejemplo: Aunque no tengamos un tenedor enfrente, todos podemos traer a nuestra mente la idea de un tenedor.
Otro ejemplo es la amistad, aunque no tengamos un amigo al lado podemos pensar en alguna persona en especial o en las características que una persona debe reunir para que la consideremos nuestro amigo.

Las representaciones varían de persona en persona, son subjetivas, es decir tienen que ver con el punto de vista de la persona. Por ejemplo: Cuando alguien dice árbol yo puedo representármelo de la siguiente manera.



Pero al preguntarle a otro puede pensarlo así . Las representaciones forman parte del contenido de un pensamiento, por eso al escuchar oraciones y pensar en lo que las mismas quieren decir usamos representaciones.
Las representaciones están relacionadas con la percepción, es decir, nuestros sentidos captan información y de la misma queda una representación en nuestra mente.
Por ejemplo, si nos regalan una torta de cumpleaños recién horneada, pasados unos meses podemos recordar esa torta pero ya no me es posible sentir su olor, ver su forma, tocar su textura o sentir su gusto. En otras palabras, de aquello que llega a nuestros sentidos se inscribe algo en nuestro aparato psíquico (mente).

El aparato psíquico es el término que utiliza S. Freud para denominar a la mente humana. El aparato psíquico funciona con energía y representaciones.
Imaginemos que al recibir la torta nos pusimos muy contentos, sentimos una emoción placentera, por lo tanto, a la idea o imagen de torta que me quedo hay ligado un afecto placentero.







Representación
Afecto

También puede suceder que asociado a las representaciones queden ligados afectos displacenteros.
Tanto el placer como el displacer son energía que circula entre las representaciones que están en el aparato psíquico.

Freud denomina con la palabra aparato a la mente para subrayar la capacidad de la mente para transformar esta energía psíquica. A su vez señala instancias o partes que modulan y controlan los recorridos de dicha energía.

Freud utiliza un esquema, llamado “el esquema del peine” para explicar como se usan las representaciones y el afecto en el aparato psíquico. Este gráfico es parte de lo que se llama la I tópica Freudiana.

Freud emplea el término "tópica" (del griego topos = lugar), en sentido metafórico, para indicar que no se puede comprender el psiquismo humano sin un modelo espacial que nos represente distintas regiones con su modo propio de funcionamiento y sus mutuas relaciones.

Freud elabora su "primera tópica" en los últimos años del siglo XIX, la cual revisará nuevamente en 1920 (después de la cual no queda anulada la primera, sino que sería sustituida por la segunda).Dentro de la primera tópica encontramos: el inconsciente, el preconsciente, y el consciente.

El Sistema Consciente
Este sistema es el que nos hace relacionarnos en forma directa con la realidad a través de todo lo que percibimos.Las representaciones conscientes son todo lo que registramos ya sea afuera nuestro (lo que vemos, escuchamos, hacemos, etc.) como lo que pasa dentro (lo que recordamos, deseamos, sentimos, etc.).Por medio de la conciencia conocemos las cosas en forma reflexiva. Sin embargo para la teoría psicoanalítica no sólo el sistema consciente es el que percibe. También los inconsciente y lo preconsciente están presentes en el momento de percibir. Esa presencia hace que muchas veces la percepción esté distorsionada por algún deseo inconsciente que esté incidiendo.

El Sistema Preconsciente
Es el sistema situado entre el inconsciente y el consciente, separándole de aquél, la censura.Está formado por aquellos sentimientos, pensamientos, fantasías, etc. que no están presentes en la conciencia, pero que pueden hacerse presentes en cualquier momento. No hay que vencer gran resistencia para que se hagan conscientes. Cuando decimos por ejemplo: “Lo tengo en la punta de la lengua” casi siempre estamos haciendo referencia sin saberlo, a algo que está representado en nuestro preconsciente.El preconsciente funciona de acuerdo con las leyes de la lógica.

El Sistema Inconsciente
Es la zona realmente descubierta y en parte explorada por Freud, la cual él explica de la siguiente manera: "Denominaremos inconsciente a aquellas representaciones latentes de las que tenemos algún fundamento para sospechar que se hallan contenidas en la vida anímica..." , más adelante Freud profundiza afirmando: "Una representación inconsciente será entonces una representación que no percibimos, pero cuya existencia estamos, sin embargo, prontos a afirmar, basándonos en indicios y pruebas.".

Partiendo del hecho clínico de la resistencia que mostraban sus pacientes al concientizar ciertos contenidos representativos de los que no tenían la menor idea, Freud explica : "Nuestra cotidiana experiencia personal nos muestra ocurrencias cuyo origen desconocemos y resultados de procesos mentales cuya elaboración ignoramos. Todos éstos actos conscientes resultarán faltos de sentido y coherencia si mantenemos la teoría de que la totalidad de nuestros actos psíquicos ha de sernos dada a conocer por nuestra conciencia y, en cambio, quedarán ordenados dentro de un conjunto coherente e inteligible si interpolamos entre ellos los actos inconscientes deducidos.".

Freud va captando las característica extrañas que presentan los contenidos de ese oculto sistema. Freud lo explica de la siguiente manera: "El psicoanálisis nos ha revelado que la esencia del proceso de la represión no consiste en suprimir y destruir una idea que (…) sino en impedirle hacerse consciente.”

Por lo tanto las características más importantes del inconsciente serían:


* Sus contenidos están constituidos por representaciones en forma de fantasías, ideas, deseos.



* Estos contenidos están cargados de energía instintiva, dotada de gran movilidad: por una parte, se producen desplazamientos (de esta forma su carga energética pasa de una representación a otra), y condensaciones de muchas en una sola; y, por otra parte, se empeñan en retornar a la conciencia, tropezando entonces con la barrera de la censura defensiva, no pudiendo acceder a los sistemas preconscientes y conscientes sino "disfrazados".










Ficha de Psicología. Prof. Cavallo 2ª
Tema: La interpretación de los sueños.


Para Freud, los sueños no sólo están relacionados con una actividad de las diferentes zonas del cerebro. Para él todos los sueños son interpretables, es decir, tienen un sentido oculto que se descubrirá a través del método del psicoanálisis: la asociación libre[1].

Según la teoría psicoanalítica, el contenido manifiesto, en otras palabras, lo que soñamos, esta deformado, cambiado, disfrazado, entonces muchas veces parece incoherente, sin sentido alguno. Pero detrás de sus palabras hay un significado que la persona no conoce, al que Freud llama contenido latente.

¿Por qué aparece deformado el contenido del sueño?.


Generalmente los pensamientos del sueño se disfrazan porque no son aceptados para la organización consciente del individuo, es decir, tienen que ver con deseos reprimidos[2] y por lo tanto inconscientes.

Los deseos reprimidos e inconscientes tienen que ver con deseos sexuales, en general infantiles, y agresivos a los cuales las personas reprimen porque son rechazados socialmente. Estos deseos buscan regresar a la conciencia pero sólo pueden hacerlo a condición de ser desformados.

Los sueños son un intento de cumplimiento de los deseos inconscientes, pero la censura del preconsciente (que cumple la función de guardian del dormir) no permite que estos deseos lleguen claramente a la consciencia a menos que se muestren como algo diferente.

Lo que soñamos es el resultado del trabajo del sueño. En los sueños los pensamientos estan “condensados” y “desplazados”.
Siempre en los sueños se presenta la condensación. Es decir, varios elementos presentes en el sueño latente se conjugan, se unen en un mismo elemento; pueden ser fragmentos de imágenes, frases o trozos de ideas. Estos fragmentos de vivencias siempre estarán unidos de alguna forma por elementos comunes, que los relacionan y aparecen durante el análisis por medio de la asociación libre.
Un ejemplo de condensación se da cuando soñamos con una persona que reúne rasgos de diferentes personas, a veces se presenta como una persona determinada y de pronto se convierte o desempeña el papel de alguna otra más. Por ejemplo: Una persona nos cuenta que soñó con un hombre que se parecía a su papá por la contextura física pero que el bigote se parecía al de su tío, las manos a las de su abuelo y las orejas a las de su novio.
El desplazamiento, que también se presenta en los sueños, consiste en que la intensidad, la importancia y la cantidad de afecto de algunas ideas se desplaza hacia otras de manera que puede mostrar como importante algún elemento que en realidad no es tan importante y, por el contrario, sin importancia elementos importantes que por lo general corresponden a recuerdos de la infancia. El desplazamiento es el proceso que más influye en ocultar el sentido latente del sueño. Cuanto más confuso y oscuro es un sueño, más ha sido influido por el desplazamiento.
Freud resalta que también lo más importante del sueño es lo que la persona no puede recordar, lo omite.
Otro dato importante es que Freud dice que junto con los deseos inconscientes hay otro material en los sueños, los restos diurnos. Son elementos del estado de vigilia, es decir cuando estamos despiertos, del día anterior que se encuentran en la narración del sueño y en las asociaciones libres del individuo que ha soñado; se hallan en una relación más o menos lejana con el deseo Inconsciente que se realiza en el sueño
¿Por qué soñamos de noche y podemos recordar algo de los sueños?
Los sueños son figuraciones capaces de acceder a la conciencia, ya que en esta situación de reposo (el dormir) es cuando la censura se encuentra más relajada y la resistencia[3] se encuentra debilitada. Los anhelos y deseos que tiene prohibido el acceso en los estados conscientes tienen una oportunidad de escaparse tras el velo de la desfiguración.

Análisis de un sueño por Freud.
Su tío fuma un cigarrillo a pesar de que era sábado--- Una mujer le besa y ele acaricia como si fuera hijo suyo.
A propósito de la primera imagen, el sujeto que es judío, nos comunica que su tío, hombre piadoso, no ha cometido jamás, ni es, en general capaz de cometer el pecado de fumar en sábado. La mujer que figura en la segunda imagen le sugiere exclusivamente el recuerdo de su madre.
Existe desde luego, una relación entre estas dos imágenes o ideas, pero a primera vista no sospechamos cuál puede ser. Como el sujeto excluye en absoluto la realidad del acto de su tío, nos inclinamos a reunir las dos imágenes por una relación de dependencia temporal: En el caso de que mi tío, tan piadoso, se decidiera a fumar un cigarrillo en sábado, podría yo dejarme acariciar por mi madre. Esto significa que las caricias entre madre e hijo constituyen algo tan poco permitido como para un judío el fumar en sábado.

[1] consiste en que el analizado exprese todas sus ocurrencias, ideas, imágenes, emociones, pensamientos, recuerdos o sentimientos, tal cual como se le presentan, sin ningún tipo de selección, sin restricción o filtro, aún cuando el material le parezca incoherente, impúdico, impertinente o desprovisto de interés.
[2] Freud define la represión como un mecanismo de defensa cuya esencia consiste en rechazar y mantener alejados de la consciencia determinados elementos que son dolorosos o inaceptables para el yo. Estos pensamientos o ideas tienen para Freud un contenido sexual.
[3] todo acto o actitud opuesto al acceso del analizado a contenidos de su inconsciente.







Conceptos de Psicología.

Tema: Desarrollo Psicosexual.


Sexualidad

No tiene origen en la pubertad. Aparece en la primera infancia, a través de la pulsión sexual.

Genitalidad.

Sólo se produce en la adultez. Cuando el cuerpo y el psiquismo se han desarrollado.

Para Freud, la LIBIDO es la energía producida por la pulsión sexual y su origen puede rastrearse hasta el nacimiento. Esta energía puede dirigirse a los objetos, en ese caso la llamaríamos LIBIDO OBJETAL o al Yo donde recibiría el nombre de LIBIDO NARCISISTA.

Por ejemplo: Cuando uno esta enamorado, la libido se dirige a la otra persona. Tal como lo vimos en la idealización. En cambio, cuando uno esta enfermo y no puede concentrarse en otra cosa que en descansar y/o en el dolor que siente, la libido se ha dirigido al yo.

La libido, en casos normales esta repartida entre los objetos y el yo. Es decir, la persona puede querer a otros y a si mismo.

La pulsión sexual es desarrollada a través de su pasaje por distintas etapas. Para que estas etapas puedan producirse son importantes los vínculos con los humanos más significativos: los padres.

En un primer momento, la pulsión sexual nace apuntalada en funciones básicas de la vida. Esto quiere decir, que usa de soporte, por ejemplo a la alimentación, para tener origen. Cuando la madre da de mamar a su hijo se produce una sensación placentera en la boca.
.
La boca se convertirá entonces en una fuente de placer o ZONA ERÓGENA. El bebé buscará repetir esa sensación, en aquella zona aún cuando no tenga hambre, para ello repetirá los movimientos de succión, es entonces cuando la pulsión se independiza de la función alimenticia. El niño comienza a chupar también otros objetos en su búsqueda de satisfacción.
Esta primera etapa se llamará FASE ORAL. La pulsión se encuentra en ésta fase concentrada en esa zona. Su duración aproximada es hasta el año y medio, cuando la madre comienza a dejar de darle la teta o mamadera y comienzan a salir los primeros dientes y el control de la defecación .
Freud, señala allí el comienzo de la FASE SÁDICO-ANAL. El niño experimenta placer al retener la defecación temporalmente y luego expulsarla, en la zona anal se fija la pulsión en este momento del desarrollo. Es decir, pulsión se ha desplazado de la zona oral a la anal, sin que la primera pierda su condición de zona erógena. Por su parte, la denomina sádica, porque el niño tiende a morder, a pegar, etc. Esta fase va aproximadamente del año y medio o 2 a los 3 años de vida.
Desde los 3 a los 5 años, los niños ingresan en la FASE FÁLICA. La fuente principal de placer son el clítoris, en la mujer, y el pene en el varón. Estas serán las zonas erógenas más importantes en este momento del desarrollo. Dentro de esta fase se produce el llamado COMPLEJO DE EDIPO, el mismo consiste en el enamoramiento del niño por su madre y rivalidad hacia su padre, y la niña de su padre y celos por su madre. Para salir del complejo de Edipo, los niños deben aceptar que los padres no son objetos de amor ni rivales, sino que deben buscar sus objetos de amor fuera de la familia, en sustitutos. Para vincularlo con el tema anterior, diremos que el complejo de Edipo debe ser reprimido y sublimado.
Luego de que esto haya sido logrado, viene el momento de LATENCIA durante el cual toda la sexualidad de la primera infancia queda olvidada y sublimada, es decir, la energía sexual se dirige a la creatividad, estudio, etc.
En la pubertad, el cambio hormonal, prepara para la sexualidad adulta. La adolescencia es la etapa en la cual estos procesos se han completado y el psiquismo se va adaptando a ellos, integrando los afectos, el conocimiento de sí mismo y del otro que se busca como pareja.




AUTOEROTISMO NARCISISMO LATENCIA ELECCIÓN
DE
OBJETO.

Cada parte del El cuerpo es una Periodo de amnesia fuera de
Cuerpo busca unidad, es el yo. Infantil. Se ha la familia.
Placer sin Se divide en fases: reprimido y olvidado
Importar Oral, Sádico- anal y el narcisismo primario.
el cuerpo en su fálica.
totalidad. Hay zonas erógenas
que buscan placer.
Debe ser reprimido
Y sublimado.


Fases del desarrollo libidinal
Características principales
Fase oral.
La zona erógena principal es la boca.
En esta etapa se produce una identificación que permite ver al yo como una unidad.
Fase sádico-anal.
La zona erógena principal es el ano.
Esta etapa se caracteriza por la ambivalencia: amor y odio dirigidos a un objeto.
Fase Fálica.
La zona erógena principal es el pene en el varón y el clítoris en la mujer.
Complejo de Edipo. Aparecen las preguntas por la sexualidad.

Ello, Yo y Superyó


Modelo estructural del aparato psíquico. Ello, Yo y Superyó se superponen a la primera tópica (consciente, preconsciente, inconsciente).
Ello, Yo y Superyó, son conceptos fundamentales en la
teoría del psicoanálisis con la que Sigmund Freud intentó explicar el funcionamiento psíquico humano, postulando la existencia de un "aparato" psíquico que tiene una estructura particular. Sostuvo que este aparato está dividido, a grandes rasgos, en tres instancias, el Ello, el Yo y el Superyó, que sin embargo comparten funciones y no se encuentran separadas físicamente. A su vez, gran parte de los contenidos y mecanismos psiquicos que operan en cada una de estas entidades son inconscientes.
El Ello es la parte primitiva, desorganizada e innata de la personalidad, cuyo único propósito es reducir la tensión creada por pulsiones primitivas relacionadas con el hambre, lo sexual, la agresión y los impulsos irracionales. Comprende todo lo que se hereda o está presente al nacer, se presenta de forma pura en nuestro inconsciente. Representa nuestros impulsos, necesidades y deseos más elementales. Constituye, según
Freud, el motor del pensamiento y el comportamiento humano. Opera de acuerdo con el principio del placer y desconoce las demandas de la realidad. Allí existen las contradicciones, lo ilógico, al igual que los sueños. Representa la necesidad básica del ser de cubrir sus necesidades fisiológicas inmediatamente y sin considerar las consecuencias. La necesidad de obtener comida, la agresividad, así como la búsqueda del sexo, son respuestas del Ello a diferentes situaciones. El Ello, sin embargo, no es sinónimo de inconsciente. También las otras dos instancias, el Yo y el Superyó, tienen amplios sectores no asequibles por la conciencia. El Ello tiene una relación estrecha y conflictiva con las otras dos instancias, que se forman, escindiendose del Ello, a partir de la interacción con el medio social (Realidad) y de la salida del Complejo de Edipo, respectivamente.
Para Freud, la mayor parte del Ello es desconocida e inconsciente. Reservorio primero de la energía psíquica. La necesidad imperiosa de la satisfacción pulsional rige el curso de sus procesos. Sus contenidos inconscientes son de diferentes orígenes. Por una parte, se trata de tendencias hereditarias, de determinaciones innatas, de exigencias somáticas, y, por otra parte, de adquisiciones, de lo que proviene de la represión. De forma sucinta, se puede definir al Ello como el reservorio pulsional del hombre.
La conquista del Ello, ese núcleo de nuestro ser, para Freud, es facilitada por el
psicoanálisis a través del método de la asociación libre.
El Yo tiene como fin cumplir de manera realista los deseos y demandas del Ello con el mundo exterior, a la vez conciliándose con las exigencias del Superyó. El Yo evoluciona según la edad y sus distintas exigencias del Ello actuando como un intermediario contra el mundo externo. El yo sigue al principio de realidad, satisfaciendo los impulsos del Ello de una manera apropiada. Utiliza razonamiento realista característico de los procesos secundarios que se podrían originar. Como ejecutor de la personalidad, el Yo tiene que mediar entre las tres fuerzas que le exigen: el mundo de la realidad, el Ello y el Superyó, el yo tiene que conservar su propia autonomía por el mantenimiento de su organización integrada. Aunque en sus escrituras tempranas Freud comparó el Yo con nuestro sentido de uno mismo, en adelante comenzó a retratarlo más como un sistema de funciones psíquicas tales como el examen de realidad, defensa psíquica, funciones cognitivas e intelectuales (síntesis de la información, memoria y similares).
Es la entidad que actúa como regulador entre las demandas del Ello y del Superyó. No es cien por ciento consciente, en particular, los contenidos referentes a las funciones yoicas de defensa son esencialemente inconscientes. Se basa en un concepto realista del mundo para adaptarse al mundo. Casi ejemplificado como un poder o una persona dentro de la mente, que nos presta atención en todo momento, incluso en nuestras acciones más íntimas, esta observación no es lo mismo que una persecución, pero no esta muy lejos de serlo.
Todas las acciones ejecutadas, son analizadas por el Yo y a menudo se les comunica los resultados: “ahora debe decir esto…”, “ahora deberá salir”. Amenazando con el castigo en caso de incumplimiento. El Yo, en su observación nos permite reconocer las acciones que realizamos, la oportunidad de elegir el camino a seguir, y razonar los impulsos que realizábamos con tal de no ceder lugar a la liberación libidinosa, y velar por la integridad general de la realidad. Es el primer paso del reconocimiento, para afrontar las alegrías, culpabilidad o castigo.
El Superyó es la parte que contrarresta al ello, representa los pensamientos morales y éticos recibidos de la
cultura. Consta de dos subsistemas: la "conciencia moral" y el ideal del yo. La "conciencia moral" se refiere a la capacidad para la autoevaluación, la crítica y el reproche. El ideal del yo es una autoimagen ideal que consta de conductas aprobadas y recompensadas.
El Superyó en la enseñanza clásica freudiana es una instancia que no está presente desde el principio de la vida del sujeto, sino que surge a consecuencia de la internalización de la figura del padre como un resultado de la resolución el complejo de Edipo.

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