¿Qué es la comunicación?
Comunicar es la habilidad de hacerle saber a alguien lo que uno quiere decir, contarle un evento, describir una acción, obtener conocimiento acerca de algo o alguien.
La comunicación puede ser verbal o no, se necesita
Comunicar es la habilidad de hacerle saber a alguien lo que uno quiere decir, contarle un evento, describir una acción, obtener conocimiento acerca de algo o alguien.
La comunicación puede ser verbal o no, se necesita

Comunicación animal.
Los animales tienen diferentes sistemas de emitir mensajes, utilizan su sensibilidad y sus sentidos de olfato, vista, tacto, oído y gusto para emitir y recibir mensajes. Usan cuatro campos o sistemas de comunicación. El campo químico ( a través de la secreción de feromonas, las cuales desprenden un aroma y gusto particular) , el óptico (Las luciérnagas) , el táctil (Para indicar su presencia a las hembras, los machos de las arañas de estuche hacen vibrar sus membranas de un modo característico )y el acústico (Los cocodrilos, cuando están por nacer, emiten sonidos con lo que avisan a su madre y ella destapa el nido subterráneo para que los pequeños puedan subir a la superficie) que como su nombre lo indica, todos estos los perciben a través de sus sentidos. El uso de estos, les permite abarcar olores, intensidad de la luz, movimientos y el escuchar con claridad y precisión si alguien se acerca o se aleja, etc. Por ejemplo. Un perro guardián, percibe claramente la presencia de extraños, sabe como avisar o atacar si es necesario defender a su amo.
Funciones de la comunicación animal
Una función importante es reunir los sexos para la reproducción. El cortejo suele incluir rituales complejos, en los cuales uno o ambos participantes adoptan posturas con el objeto de "llamarse". En virtud de estos rituales, los participantes aprenden a reconocerse y a evaluar la conveniencia de aparearse con el otro.
Otra función es con motivo de distanciarse de otros animales, como una forma de establecer límites territoriales y posiciones dentro de una jerarquía. Las jerarquías son determinadas mediante la agresión y la sumisión. En una manada de lobos indican su sometimiento agachando el lomo, poniendo las orejas hacia atrás y colocando el rabo entre las patas.
En la defensa contra el ataque de rivales o predadores, muchas veces intervienen señales intensas o repentinas. Los mamíferos suelen emitir rugidos o gritos fuertes o graves cuando se sienten amenazados. Los conejos y los ciervos hacen señales con el rabo con el objeto de advertir a los demás de algún peligro inminente. En cambio las aves, emplean gritos de alarma.
Un individuo de un grupo que ha encontrado una fuente de alimento suele transmitir esa información al resto de sus compañeros. Es el caso de las abejas y las ratas.
Comunicación animal y Comunicación humana.
En los seres humanos la comunicación se halla más desarrollada que en otras especies, ya que es física y psíquica a la vez. Los humanos nos podemos comunicar:
1. Corporal o gestualmente.
2. Signos o señalizaciones.
3. Vocalizaciones.
4. a través de conductas.
5. Con el lenguaje oral y/o escrito.
El interés de estos sistemas de comunicación animal radica en sus similitudes y diferencias con el lenguaje humano:
El lenguaje humano se caracteriza por tener doble articulación; es decir, las expresiones lingüísticas están formadas de elementos con contenido con significado (como los morfemas y las palabras), que están formadas a su vez por elementos de un conjunto restringido de sonidos (los fonemas), que carecen de significado. Por su parte, las señales de los sistemas de comunicación animal carecen de este grado de estructura.
Las señales de los sistemas de comunicación animal suelen producirse como reacción a estímulos externos. Tampoco pueden hacer referencia a hechos alejados en el espacio o en tiempo (salvo, quizá, en el caso de la información transmitida por la danza de las abejas).
Los sistemas de comunicación animal no se aprenden, sino que son completamente innatos e instintivos.
El lenguaje humano es creativo, porque permite siempre la creación de nuevas señales combinando elementos preexistentes. Esta capacidad combinatoria no existe en el lenguaje animal.
Podemos entonces ahora decir que: El lenguaje es un sistema de comunicación, formado por un conjunto de signos convencionales (lingüísticos) que usa el hombre para expresar sus ideas, sentimientos, etc. Por lo tanto es una construcción social.
El signo lingüístico es la combinación de un concepto (significado) y de una imagen acústica (significante), que componen en conjunto una entidad lingüística de dos caras interdependientes.
Los animales tienen diferentes sistemas de emitir mensajes, utilizan su sensibilidad y sus sentidos de olfato, vista, tacto, oído y gusto para emitir y recibir mensajes. Usan cuatro campos o sistemas de comunicación. El campo químico ( a través de la secreción de feromonas, las cuales desprenden un aroma y gusto particular) , el óptico (Las luciérnagas) , el táctil (Para indicar su presencia a las hembras, los machos de las arañas de estuche hacen vibrar sus membranas de un modo característico )y el acústico (Los cocodrilos, cuando están por nacer, emiten sonidos con lo que avisan a su madre y ella destapa el nido subterráneo para que los pequeños puedan subir a la superficie) que como su nombre lo indica, todos estos los perciben a través de sus sentidos. El uso de estos, les permite abarcar olores, intensidad de la luz, movimientos y el escuchar con claridad y precisión si alguien se acerca o se aleja, etc. Por ejemplo. Un perro guardián, percibe claramente la presencia de extraños, sabe como avisar o atacar si es necesario defender a su amo.
Funciones de la comunicación animal
Una función importante es reunir los sexos para la reproducción. El cortejo suele incluir rituales complejos, en los cuales uno o ambos participantes adoptan posturas con el objeto de "llamarse". En virtud de estos rituales, los participantes aprenden a reconocerse y a evaluar la conveniencia de aparearse con el otro.
Otra función es con motivo de distanciarse de otros animales, como una forma de establecer límites territoriales y posiciones dentro de una jerarquía. Las jerarquías son determinadas mediante la agresión y la sumisión. En una manada de lobos indican su sometimiento agachando el lomo, poniendo las orejas hacia atrás y colocando el rabo entre las patas.
En la defensa contra el ataque de rivales o predadores, muchas veces intervienen señales intensas o repentinas. Los mamíferos suelen emitir rugidos o gritos fuertes o graves cuando se sienten amenazados. Los conejos y los ciervos hacen señales con el rabo con el objeto de advertir a los demás de algún peligro inminente. En cambio las aves, emplean gritos de alarma.
Un individuo de un grupo que ha encontrado una fuente de alimento suele transmitir esa información al resto de sus compañeros. Es el caso de las abejas y las ratas.
Comunicación animal y Comunicación humana.
En los seres humanos la comunicación se halla más desarrollada que en otras especies, ya que es física y psíquica a la vez. Los humanos nos podemos comunicar:
1. Corporal o gestualmente.
2. Signos o señalizaciones.
3. Vocalizaciones.
4. a través de conductas.
5. Con el lenguaje oral y/o escrito.
El interés de estos sistemas de comunicación animal radica en sus similitudes y diferencias con el lenguaje humano:
El lenguaje humano se caracteriza por tener doble articulación; es decir, las expresiones lingüísticas están formadas de elementos con contenido con significado (como los morfemas y las palabras), que están formadas a su vez por elementos de un conjunto restringido de sonidos (los fonemas), que carecen de significado. Por su parte, las señales de los sistemas de comunicación animal carecen de este grado de estructura.
Las señales de los sistemas de comunicación animal suelen producirse como reacción a estímulos externos. Tampoco pueden hacer referencia a hechos alejados en el espacio o en tiempo (salvo, quizá, en el caso de la información transmitida por la danza de las abejas).
Los sistemas de comunicación animal no se aprenden, sino que son completamente innatos e instintivos.
El lenguaje humano es creativo, porque permite siempre la creación de nuevas señales combinando elementos preexistentes. Esta capacidad combinatoria no existe en el lenguaje animal.
Podemos entonces ahora decir que: El lenguaje es un sistema de comunicación, formado por un conjunto de signos convencionales (lingüísticos) que usa el hombre para expresar sus ideas, sentimientos, etc. Por lo tanto es una construcción social.
El signo lingüístico es la combinación de un concepto (significado) y de una imagen acústica (significante), que componen en conjunto una entidad lingüística de dos caras interdependientes.

EL DESARROLLO DEL LENGUAJE
Ante el debate de si primero es el lenguaje o el pensamiento, en la actualidad vence la postura de que antes de hablar el niño es capaz de representarse ciertas generalizaciones conceptuales derivadas de su percepción: el pensamiento es anterior. Respecto a las influencias sociales, Piaget afirma que en principio el niño habla consigo mismo, y su lenguaje no es comunicativo; sólo el proceso de socialización conseguirá que se abra a los demás en un intercambio lingüístico. Vigotski, por el contrario, piensa que el lenguaje es medio de comunicación entre el niño y quienes le rodean, y posteriormente se transforma en función mental, en lenguaje interno. Según la psicología evolutiva se distinguen cuatro fases en el desarrollo del lenguaje:
1. Grito, arrullo y balbuceo, hasta los seis meses de edad.
2. Control auditivo de los propios sonidos, pero sin contenido simbólico todavía. Hasta los treinta meses se pronuncian más vocales que consonantes, combinándose todas adecuadamente en esa edad. Los balbuceos de todos los niños son semejantes: sonidos oclusivos con “a” (p,m,t)
3. Primeras palabras con significación, hacia el año y medio, como expresiones telegráficas, sin nexos o predicados a veces. Crece el número de palabras conocidas.
4. Desarrollo sintáctico finalizado alrededor de los cinco años. Dos mil palabras de caudal. Incorpora nuevos términos, amplía el significado de las palabras conocidas, modifica la subordinación y las posibilidades combinatorias de las palabras incorporadas.
Por otro lado, Delay y Pichot afirman que el estudio del desarrollo del lenguaje individual en el niño no se puede utilizar para crear hipótesis sobre el desarrollo del lenguaje en la especie humana: el niño aprende un lenguaje ya hecho, suministrado por la tradición social. Consideran tres aspectos:
1. Desarrollo fonético: el niño aprende a emitir fonemas en un orden determinado. “b” y “m” son las primeras consonantes, de ahí la casi universalidad de términos para designar padre y madre. Al principio se duplican los fonemas, deformando las palabras aprendidas. Generalmente, a los tres años se adquiere la articulación correcta de todos los fonemas.
2. Desarrollo morfológico: al principio se utilizan palabras aisladas con valor de frases completas, no se puede distinguir categorías gramaticales en ellas. Más tarde construye frases de varias palabras por yuxtaposición (dieciocho meses). Finalmente utiliza las categorías gramaticales de forma progresiva, pero lo hace mal al principio, mediante analogías: temer-temo, caber-“cabo”.
3. Desarrollo semántico: la comprensión del sentido de la palabra se adquiere al mismo tiempo que la palabra misma: oyendo utilizar las palabras en contextos diferentes, precisa y delimita su significación. El número de palabras aprendidas aumenta con la edad hasta los 25 – 30 años, aunque en personas de nivel cultural muy elevado continúa hasta los sesenta años por lo menos.
No obstante, en todas las edades el nivel de vocabulario comprendido es mayor que el utilizado.